sábado 4 de junio de 2011

Silencio! o desalojo la sala.

Siempre me han gustado las películas de juicios y tribunales. Con ese acusado que suele tener mala pinta al principio pero sospechamos que puede ser una víctima de las circunstancias. Con ese pedazo de fiscal, duro y serio, que no cesa de hurgar en lo más oscuro de la condición humana y de pedir culpabilidades y penas. Con ese abogado defensor (siempre más guapo y sensible que el fiscal) que las pasa canutas hasta que consigue la maniobra que le dé ventaja. Con esos testigos, desconfiados y un poco a la defensiva, a los que hay que sonsacar y sonsacar para que no engañen al tribunal (a pesar de haber jurado sobre la biblia). Con ese público expectante y cansino al que hay que mandar callar cada dos por tres. Con ese jurado popular, que no sé muy bien porque siempre se encuentra a la izquierda de la pantalla y a la derecha del juez, al que todo el mundo mira de vez en cuando como si fueran la divina providencia ... Y en este marco, que suele variar poco, una buena trama y unos buenos actores que nos mantengan en vilo mucho tiempo.
Supongo que los tribunales de verdad serán otra cosa, pero sólo lo supongo porque nunca he estado en un juzgado (casi me da vergüenza reconocerlo). Bien mirado no está tan mal, porque eso significa que no soy un delincuente ni he tenido nunca un accidente grave ni una disputa grave con otras personas. La racha va a terminar, porque pronto estaré ante el juez. Me fijaré bien en todo porque igual da para hacer una entrada interesante. Aunque me temo que vais a tener que seguir con las películas porque me da que el juez nos despacha en diez minutos. Lo sospecho porque mi familia política se ha portado ejemplarmente y su abogada ha respetado escrupulosamente los acuerdos orales previos, así que he podido firmarlo todo enseguida. Al parecer voy a ingresar en el noble club de los divorciados a velocidad de crucero.

2 comentarios:

  1. De peque Perry Mason era mi serie favorita :) y he visto como mil veces Algunos hombres buenos.
    - ¡Quiero la verdad!
    - ¡Tú no puedes encajar la verdad!
    En fin, desvaríos al margen, mucha suerte. Espero que todo vaya tan bien como deseas.
    Besos!

    ResponderSuprimir
  2. Pues mucho mejor así...si la relación está rota, si no hay marcha atrás, si la decisión está tomada con todas sus consecuencias...para qué complicar más las cosas???? ¿Para qué hacerlas más difíciles y dolorosas????
    Un beso

    ResponderSuprimir